domingo, 17 de enero de 2010

MI SOLEDAD

Ella nunca sabrá de sus verdaderos sentimientos, nunca su rostro reflejó la impaciencia, ni la amargura. La claridad de sus ojos iluminaba sus días; las arrebatadoras mejillas, testigos de sus caricias guardaban como dulce secreto la textura de otras manos, bellas consoladoras de su sufrir.
Y Él, tan callado y melancólico, apuraba la esencia de sus días, de sus noches al abrigo de tristes notas, amargas nanas que narraban su historia de soledad.
Nunca su vida estuvo más plena y más vacía a la vez.
Nunca un rostro fué motivo de tanta veneración.
Ansía con urgencia su cálido abrazo, su tacto de juventud y seda, su mágica sonrisa transformada en esencia de precioso perfume que embriaga los recuerdos de dulces mañanas de oculta complicidad.
A mí solo me queda contemplar su silencio, perderme entre mis frágiles y crueles pensamientos y acariciar su relajado rostro mutilado de olvido mientras duerme bajo la cortina de mis tristes lágrimas.

8 comentarios:

Raúl dijo...

Gracias por tu visita y por tu comentario.
Un saludo.

la rosa azul dijo...

Te espero por aquí, gracias a tí

La sonrisa de Hiperión dijo...

La soledad es siempre un puñalada mal dada...

Saludos y un abrazo enorme.

la rosa azul dijo...

Gracias por tu visita La sonrisa de Hiperión: Aunque la soledad duela, también nos abre el camino para reencontrarnos y recuperar lo que hace tiempo se perdió.
Un saludo; te espero por éste, tu rincón.

Jesús dijo...

Bellas y triste historia de amores soñados, pasados.

Un beso.

la rosa azul dijo...

Mi historia es como la espiral del viento que siempre me lleva al mismo punto de partida; al inicio, donde el amor me lleva a galope entre las nubes y me desgarra el alma,donde soy jilguero en el paraíso de sus palabras y besos y, a la vez, alma mutilada en el oscuro rincón de mis pensamientos.
Un abrazo

Raúl dijo...

Gracias por tu último comentario. Pero he de decirte que soy escritor, y que mi blog no es un diario de datos y vivenciasautobiográficas, por lo que todo lo que leas, no es más que ficción... y espero que buena ficción.

la rosa azul dijo...

Pues la verdad es que sí Raúl, muy pero que muy buena ficción.
Reflejas las vivencias con tanta fuerza que no se distingue entre ficción y realidad, ¿de eso se trata, no?
Me alegro que no fuera autobiográfico, uffff
Saludos