
Solitaria y enigmática luna,
de blanca y nívea mirada,
oculta sonrisa y callado existir.
Observas desde lejana morada,
envidiando las pasiones,
caricias y besos,
halagos al viento,
enroscada en tu soledad.
Más eres privilegiada testigo
de secretos inconfesables,
principio y fin de bellos poemas,
cómplice de madrugadas eternas.
Eres bella reina de estrellado cielo,
dominante protagonista de infinito espacio,
dueña y señora de nuestras emociones,
final del camino de nuestros lamentos.
A tí entregamos nuestras amargas lágrimas,
a tí, la eterna nostalgia de la soledad,
las implacables súplicas del atormentado corazón,
los deseos mecidos por bellas melodías.
Guarda como tuyos nuestros desvelos,
sé protagonista de noches lujuriosas,
baña nuestros desnudos cuerpos con tu luz de vida,
inventa tu propia melodía de abrazos y caricias robadas.
Y,en calma mar, sumérgete en los anhelos,
haz el amor entre la suave marea,
bebe de su poder, de la espuma de sus olas,
descansa tu reflejo en su amoroso balanceo.
Hoy...soy yo la que tu vida envidia.